El pasado 20 de mayo de 2026, la Plataforma para la Construcción de Paz en México celebró su XXIV Foro Virtual, un espacio para reflexionar y explorar el lenguaje de las paces desde la organización. Bajo el título «La paz, las paces, pasear», el encuentro contó con la participación especial de Wolfgang Dietrich, pionero en los estudios de paz transracional, en diálogo con el facilitador y experto mexicano Tomás Darío Pérez.
La paz como un verbo plural
La sesión partió de una premisa central: la paz nunca es un sustantivo singular. Wolfgang Dietrich expuso que la idea de una «paz mundial» única suele ser una construcción metafísica de origen europeo que ha operado como herramienta de colonización mental. En su lugar, propone el concepto de «las muchas paces», entendidas como eventos relacionales, situacionales y dinámicos que ocurren entre personas, familias y comunidades.
Un momento destacado fue la introducción del neologismo pasear, que Dietrich asocia a la idea de caminar y coexistir juntos, como alternativa a la «pacificación» impuesta desde afuera. Esta visión entiende la paz no como un estado que se alcanza, sino como una actividad de coexistencia armoniosa que se adapta a las circunstancias del contexto.
De la teoría al «México Profundo»
Tomás Darío Pérez, cofundador del Colectivo Tomate, aterrizó estas reflexiones en la realidad mexicana, enfatizando la importancia de las «formas performáticas de la paz» frente a la narrativa dominante de la violencia. Pérez subrayó que la labor del constructor de paz no es la de un experto que impone modelos, sino la de un facilitador elicitivo que cuida el espacio para que emerjan los saberes y alternativas del propio grupo.
Claves para el trabajo en campo
El foro compartió orientaciones prácticas para intervenir en contextos de alta complejidad en México:
- Honrar la palabra: Generar certeza y repetición en las acciones para construir confianza.
- Escucha atenta: Valorar el tiempo de las personas y entrar en las comunidades sin juicios previos.
- No ser percibidos como amenaza: Cuidar la narrativa y el lenguaje corporal para diferenciarse de actores estatales o criminales.
Un reto para la Plataforma
Más allá de los marcos conceptuales, el encuentro planteó un dilema estratégico para quienes trabajan por la paz en el país: ¿se busca fortalecer el proyecto del Estado liberal o se apuesta por las dinámicas del «México profundo»? Dietrich señaló que, ante la disfunción social y la criminalidad, es vital que cada constructor de paz sea consciente de su propia posición y de a qué proyecto sirve su trabajo.
El foro cerró con la celebración de la reciente publicación en español de Interpretaciones de la paz en la historia y la cultura, obra traducida por Matthias Gossner y Diego González Algara y editada por la Universidad de Granada. Se trata de una obra que recorre las múltiples formas en que cada cultura y cada época han construido su propia manera de entender la paz y culmina en la propuesta de la paz transracional.